Adopta las claves en interiorismo de Consentino
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Adopta las claves en interiorismo de Consentino

Una visión compartida sobre las paletas de color, materiales, mobiliario y principios que marcarán los proyectos de interiorismo, donde la funcionalidad, la emoción y la sostenibilidad se convierten en ejes centrales del diseño contemporáneo.

Las propuestas de diseño para 2026 apuntan a convertirse en refugios sensoriales que ofrezcan bienestar, calidez y conexión. Bajo esta premisa, Cosentino, firma líder en superficies arquitectónicas, y Raúl de La Cerda, diseñador de interiores, comparten una visión clara: el diseño interior del próximo año será más humano, más consciente y profundamente vinculado con la experiencia del usuario.

Color en armonía

Las tendencias cromáticas para el resto del 2026 estarán ligadas al deseo de contrarrestar el caos exterior con espacios que transmitan energía y calidez. “Creo que las tendencias siempre van directamente ligadas al contexto que estamos viviendo, desde lo local hasta lo global. Y hoy estamos viviendo un momento bastante caótico”, explica Raúl de la Cerda Naranjas, amarillos, rosas y tonos profundos formarán parte de paletas que buscan generar una sensación de abrazo visual y vitalidad dentro del hogar.

Acento artesanal

El diseño interior entrará en una etapa donde convivirán de forma natural la artesanía y los procesos tecnológicos avanzados. “Estamos entrando en una etapa donde conviven dos mundos que, en teoría, parecerían opuestos. Por un lado, lo muy natural, la piedra, la cerámica con huella de mano, lo hecho desde el corazón. Y por otro, una era altamente tecnológica”, señala el diseñador. Más que elegir entre uno u otro, el futuro estará en la combinación de ambos. “Lo interesante va a estar justo en ese balance, en cómo se va a mezclar el trabajo artesanal con procesos tecnológicos avanzados y conciencia ambiental. Ahí es donde el diseño interior va a encontrar un lenguaje muy potente para los próximos años”.

Muebles con estilo

Para Raúl de la Cerda, no existen piezas universales que funcionen para todos los hogares. El mobiliario debe responder a la forma en que cada persona vive sus espacios. No existe una fórmula universal ni que el diseño deba imponerse; la pregunta siempre debería ser qué necesita esta persona para sentirse cómoda, feliz y representada en su casa.  Desde mesas de comedor que se convierten en el centro de la vida familiar, hasta sofás pensados para el descanso cotidiano o credenzas que permiten contar historias personales, el valor del mobiliario estará en su capacidad de adaptarse al usuario. “El verdadero lujo hoy es que un interior esté pensado para quien lo habita”.

@consentinoceramica

@robertoyanezeditor

robertoyanez.editor@gmail.com

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