Botanero del Bosque: La tradición botanera revive en el centro histórico de la Ciudad de México.
Ubicado en la calle de Isabel La Católica #30-PB en el Centro Histórico, dentro del Hotel Downtown, Botanero del Bosque habita un edificio del siglo XVII conocido como el antiguo palacio de los condes de Miravalle y declarado patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La mezcla de arquitectura colonial e industrial del recinto enmarca un salón que conserva la esencia de las cantinas antiguas: arte original de época, carteles mexicanos, objetos intervenidos por el tiempo y una estética que remite a la memoria colectiva del México tradicional.
La inspiración del lugar nace de una idea sencilla pero poderosa: recuperar la esencia de las cantinas clásicas mexicanas, aquellas donde la convivencia se daba entre platos compartidos, anécdotas, dados y tradición. La propuesta retoma la costumbre que surgió cuando, por ley, las cantinas estaban obligadas a servir comida con cada bebida alcohólica, una práctica que terminó formando parte de la cultura mexicana al fusionarse con la tradición sevillana de acompañar cada trago con una tapa. Aquí, esa costumbre se presenta en clave contemporánea, con platillos emblemáticos heredados de la emblemática Cantina del Bosque.
Todo el proyecto creativo y decorativo se realizó bajo la supervisión del reconocido anticuario y coleccionista Daniel Liebsohn, quien guio la curaduría de piezas para mantener fidelidad histórica y autenticidad visual al lugar adaptados a la época actual.

Sabor y más sabor
La cocina de Botanero del Bosque se distingue por ofrecer platillos botaneros clásicos, una selección de antojitos que representan la tradición cantinera mexicana con sabores honestos y generosos. Entre los favoritos:
-Quesadillas de papa del bosque: Crujientes por fuera, suaves por dentro. Un clásico cantinero que representa la calidez de la cocina mexicana tradicional.
-Tacos de chamorro: Suaves, jugosos y servidos con tortillas recién hechas. Un imperdible para compartir al centro.
-Milanesa Manchega: Un homenaje a las fondas clásicas: milanesa dorada, cubierta con queso manchego que aporta profundidad sin perder sencillez.
-Tribilín Mar y Tierra: Un platillo festivo que une dos mundos: lo mejor del mar y lo más sabroso de la tierra en una preparación abundante y perfecta para botanear.
-Chicharrón en salsa verde: De sabor profundo, con salsa casera y consistencia perfecta. Uno de los más solicitados.
Cada plato mantiene viva la tradición botanera que distingue la experiencia.
El sello de casa
La barra del Botanero conserva el espíritu cantinero con tragos tradicionales, mezclas frescas y presentaciones memorables. Por eso la barra es el perfecto lugar para quienes gustan de beber en solitario o en pareja unos buenos tragos como:
–Cascada El Bosque: Un trago clásico, refrescante y perfecto para iniciar la tarde.
–Marichuy: Mezcla de tequila blanco, Aperol y St-Germain, con un toque de sandía y hierbabuena. Fresco, aromático y moderno.
T-equila y mezcal de la casa: Servidos al estilo tradicional o como cantaritos de hasta 4 litros, ideales para grupos y celebraciones.
-El restaurante impulsa la convivencia a la manera clásica, disfrutando del momento con amigos y/o familia, degustando los platillos botaneros del día así como jugar el tradicional cubilete o dominó que están disponibles en todo momento. Y no podía faltar el “pajarito de la suerte” así como los famosísimos “toques” para los valientes, en horarios variables.
@botanerodelbosque
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