A 22 años del fallecimiento de Carlos Olmos, uno de los dramaturgos más emblemáticos del teatro mexicano contemporáneo, se encuentra en temporada la obra fundamental en la trayectoria del autor.
“El Eclipse”, es una adaptación de la escritora Jimena Eme Vázquez y a través del programa de Residencia Expuesta 2023 de Teatro UNAM. A propósito del homenaje a las letras de Olmos, es que Caracola Producciones ha creado esta puesta en escena con tres temporadas llenas de éxito.
Aunque la puesta en escena se desarrolla en la década de los noventa, “El Eclipse” retrata dinámicas familiares que hoy continúan resonando con fuerza en el tejido social mexicano. La obra aborda la imposición de roles de género frente a la libertad de elección, la concepción sociocultural de la masculinidad y la falta de entendimiento e inclusión de las identidades homosexuales. A la par, se exponen problemáticas vigentes como la desigualdad social, la corrupción política, el centralismo y la gentrificación turística.

La directora Gina Botello, señala que esta propuesta se sostiene, en gran medida, en la construcción de momentos de teatro de imagen mediante la inserción cuidadosa de escenas de títeres de sombras, teatro de papel, objetos, marionetas de manipulación directa y recursos multimedia.
“Todos estos elementos exteriorizan el mundo interno de los personajes: recuerdos, sueños, pasiones, anhelos y miedos; cuadros que recurren al lenguaje visual simbólico para generar una atmósfera de magia y fantasía que contrasta con el realismo característico del texto de Olmos”, subraya Botello. Otro gran sustento de “El Eclipse” es el trabajo interpretativo de los seis actores y actrices que conforman el elenco encabezado por las experimentadas actrices Gabriela Núñez, Carolina Contreras, Sol Sánchez y Renée Sabina, así como de los actores Alejandro Romero y Luis Javier Morales, un equipo que logra encarnar de manera auténtica a cada uno de los personajes, así como ejecutar con rigor y técnica la animación de los objetos escénicos.
ADN escénico
De acuerdo con Gabriela Núñez, actriz en la escena, la icónica obra es “un regalo del Teatro y puro placer. Carlos Olmos es el rey del conflicto. Su texto está lleno de personajes complejos que se debaten entre lo que sienten lo que piensan y lo que quieren hacer y eso es un lujo a la hora de interpretarlo”.
Y aunque el tiempo ha pasado desde que Olmos la escribió, ¿está vigente la problemática planteada?
“Sí, porque, aunque hayan pasado muchos años desde que esta obra fue escrita, como sociedad hemos ido avanzando a pasos muy lentos y no tenemos resueltas situaciones como las que plantea la obra. Seguimos debatiéndonos entre lo que debemos hacer de acuerdo a lo que se espera de nosotros, lo que somos y nuestro deseo. Seguimos creyendo que tenemos derecho a mandar lo que deben hacer o ser los otros, somos esclavos de nuestros prejuicios”.
¿Cuál fue el reto de interpretar a tu personaje?
“Creo que lo más difícil en estos momentos para mí es lo lejana que me siento de doña Dominga en cuanto a mi realidad actual. Ella es una mujer mayor que vive en la costa, que nunca ha salido de su pueblo, con hijos, nietos, que piensa que la familia debe estar junta, vivir juntos y yo pienso que la unión no necesariamente implica vivir juntos. Es un personaje lleno de matices, con una estructura mental muy fija, y sostenerlo requiere de un trabajo demandante. Le construí una manera particular de hablar, de moverse, de hacer las cosas y eso es muy divertido pero requiere de mucha atención y lógica al momento de sostenerlo”.
¿Hemos evolucionado con respecto a la aceptación de libertad de género?
”Sin duda los tiempos han cambiado, aunque no tanto como me gustaría. Podemos ver en el mundo cómo hay países que avanzan hacia delante y otros que dan pasos atrás, países donde se censura y se prohíbe ser quien eres, vestir como te gusta y llamarse como quieres ser llamado. Los sistemas políticos de algunas partes del mundo están echando atrás todo lo que habíamos avanzado como sociedad”.
En la obra participan también Isabel Yáñez en la producción ejecutiva, Karla Bleu en el diseño de escenografía; María Fernanda Galván y Daniela Villaseñor en el diseño y realización de títeres y objetos escénicos; Joel Cárcamo en el diseño multimedia y fotografía; y Anabel Ortega en el diseño de vestuario.
“El Eclipse” de Carlos Olmos, en adaptación de Jimena Eme Vázquez para Caracola Producciones y Teatro UNAM, se escenifica hasta el 9 de abril, con funciones de martes a jueves a las 20h, en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico.
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